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El calvario de Brad Pitt tras arrebatar un blockbuster de acción a Leonardo DiCaprio

Los actores se enfrentaron en la puja de un blockbuster de altos vuelos

Antes de trabajar juntos en 'Había una vez... en Hollywood', Brad Pitt y Leonardo Di Caprio se vieron inmersos en una batalla por un blockbuster apetitoso. (Foto de Caroline McCredie/Getty Images para Paramount Pictures)
Antes de trabajar juntos en 'Había una vez... en Hollywood', Brad Pitt y Leonardo Di Caprio se vieron inmersos en una batalla por un blockbuster apetitoso. (Foto de Caroline McCredie/Getty Images para Paramount Pictures)

A mediados de los 2000, Brad Pitt y Leonardo DiCaprio se vieron inmersos en una guerra entre ellos para trabajar una película. No precisamente para un papel que interpretar, más bien para hacerse con los derechos de un cotizado libro y llevarlo a la gran pantalla a través de sus empresas productoras, Plan B Entertainment, en el caso de Pitt; y Appian Way, propiedad de DiCaprio.

El libro en cuestión era Guerra mundial Z: Una historia oral de la guerra Zombi, el título de horror apocalíptico de Max Brooks que tras su publicación y éxito en 2006 condujo a Hollywood a la necesidad de realizar una adaptación. Al ser un relato centrado en el conflicto político y no tanto en la acción, el propio escritor, como bien plasmó un extenso artículo de Vanity Fair que abordó la producción de la película, se sintió sorprendido ante esta reacción por parte de la meca del cine, sobre todo viniendo de dos estrellas como Pitt y DiCaprio.

Cuando los derechos salieron al mercado, Plan B y Appian Way lucharon con garras y dientes para optar a hacer la película y poder desarrollar una nueva franquicia cinematográfica de éxito, una batalla que se saldó con la victoria de Brad Pitt después de que ofreciera más de 1 millón de dólares. Sin embargo, tal vez podríamos considerar a la estrella de Titanic o Los asesinos de la luna como el auténtico ganador de esta operación, porque el calvario en el que se sumió Pitt por la complejidad de adaptar Guerra Mundial Z fue un auténtico descalabro.

Leonardo DiCaprio intentó conseguir los derechos de 'Guerra Mundial Z' pero perdió ante la oferta millonaria de Brad Pitt. (Foto de Stéphane Cardinale - Corbis/Corbis vía Getty Images)
Leonardo DiCaprio intentó conseguir los derechos de 'Guerra Mundial Z' pero perdió ante la oferta millonaria de Brad Pitt. (Foto de Stéphane Cardinale - Corbis/Corbis vía Getty Images)

EL CALVARIO DE BRAD PITT RECIÉN EMPEZABA

Con los derechos en su poder, el actor no tardó asociarse con Paramount Pictures y el director Marc Foster, responsable de películas como Descubriendo nunca jamás o Quantum of Solace con quien Pitt siempre quiso trabajar. Además, contrató al guionista J. Michael Straczynski, conocido por series de terror como The Twilight Zone, para escribir un primer borrador del guion, una tarea que despertaría el primer quebradero de cabeza del actor y productor.

La novela, planteada como una alegoría de cómo reaccionarían las naciones ante una pandemia, presentaba un conjunto de entrevistas ficticias narradas por un agente de la Comisión de Posguerra de las Naciones Unidas, un punto de vista desde el que se abordaba esta dimensión política del apocalípsis zombie. Desde este planteamiento, Straczynski comenzó a tejer una adaptación que mantuviera esta esencia sesuda, sin embargo, los responsables de la película no querían nada de eso, solo convertir Guerra Mundial Z en un blockbuster de acción.

"Marc [Forster] quería hacer una gran película de acción que no fuera demasiado inteligente y que tuviera grandes escenas de acción. Si todo lo que querías hacer era una película de acción de Rambo contra los zombis, ¿por qué elegir este libro realmente elegante e inteligente?", dijo el guionista para Vanity Fair, que no tardó en ser sustituido por Matthew Michael Carnahan, escritor conocido por dramas políticos como The Kingdom y Lions for Lambs.

La nueva versión del guion prescindió por completo del enfoque del libro de Brooks, descartando los relatos en primera persona y desarrollando la historia de un nuevo personaje que ya estaba presente en el primer borrador de Straczynski, un hombre de familia y ex especialista de la ONU que se lanza a la aventura para encontrar una cura a la pandemia zombie. A Pitt, Forster y Paramount les emocionó esta idea, por lo que se dio luz verde definitiva al proyecto con un presupuesto de 150 millones de dólares y con el actor de El club de la pelea como la estrella principal. Pero nada salió según lo previsto.

EL RODAJE DE PESADILLA

Para empezar, el inicio del rodaje en Malta estuvo lleno de contratiempos. Necesitaron más de 45 toneladas en equipos y accesorios que se repartieron en 25 contenedores enviados por avión, a lo que se sumó la contratación de 900 extras y la creación de dos equipos de filmación. En total, durante las tres semanas que duraron las grabaciones en la isla, hubo alrededor de 1.500 personas, lo que en dietas y salarios se tradujo en un alto desembolso económico. Aparentemente, todo entraba dentro del presupuesto, pero cuanto se cerró esta etapa de la producción se percataron de que habían excedido los costes por millones de dólares.

SYDNEY, AUSTRALIA - 9 DE JUNIO: Brad Pitt y el director Marc Forster presentan la premiere australiana de
Brad Pitt y el director Marc Forster presentan la premiere australiana de "Guerra Mundial Z" en el Star el 9 de junio de 2013 en Sydney, Australia. (Foto de Mark Metcalfe/Getty Images para Paramount Pictures)

Según los reportes, fue debido a un descontrol en la producción respecto a la gestión del tiempo, del personal y los recursos, donde Brad Pitt y, sobre todo, el director Marc Forster jugaron un papel esencial. De hecho, se creó tal malestar en el equipo que hubo enfrentamientos directos de altos cargos de Guerra Mundial Z con el cineasta, como el caso de John Nelson, supervisor de efectos especiales ganador del Óscar por Gladiador que acabó abandonando el proyecto.

Medios como Vulture reportaron que Pitt y Forster también acabaron enemistados y necesitaron de un intermediario para comunicarse en el set, aunque el director negó este rumor. “¿Qué se intenta con esto?' Nunca tuve ninguna comunicación negativa con él. Quiero decir, ¿quién dice algo así? Porque no puede venir de él y no viene de mí”, declaraba el director, que no negó los reportes de que la situación en el set era caótica y que apuntaban directamente a él y a Plan B, aunque justificaba que era “normal” que un proyecto de estas dimensiones existiera “cierto desorden”.

Con el presupuesto disparado, hubo que hacer reajustes en la producción, que aún tenía pendiente rodar en muchas otras localizaciones como Escocia. Hubo más cambios de guion y se tuvo que trabajar con recursos limitados y mayor presión, lo que sumaba más incomodidad al ya de por sí tenso ambiente. Pero otro problema disparó aún más los costes, aunque en esta ocasión fue Paramount quien cargó con toda la culpa.

GLASGOW, ESCOCIA - 17 DE AGOSTO: El actor Brad Pitt en el rodaje de 'Guerra Mundial Z' el 17 de agosto de 2011 en Glasgow, Escocia. La película, que está ambientada en Filadelfia, se rodó en varios puntos de la ciudad transformándola en ruinas para grabar una película de zombies post-apocalíptica. (Foto de Jeff J. Mitchell/Getty Images)
Brad Pitt en el rodaje de 'Guerra Mundial Z' el 17 de agosto de 2011 en Glasgow, Escocia. (Foto de Jeff J. Mitchell/Getty Images)

RODANDO SIN UN FINAL EN MANO

Y es que el estudio, tras fijar la fecha de estreno para diciembre de 2012 y ver que el tiempo se les echaba encima, decidió iniciar las grabaciones con el guion sin terminar. El libreto estaba prácticamente completo, pero faltaba por perfilar el tercer y último acto, que no terminaba de convencer. Sin embargo, los problemas con el rodaje y la necesidad de aprovechar el tirón comercial de las navidades motivaron a grabar el material existente.

El resultado fue un completo desastre. Tras terminar el montaje, ninguno de los responsables de la película quedó convencido del final. La sensación fue la de haber hecho una película de acción correcta, pero echaron en falta una sensación triunfante al levantarse de la butaca. Fue entonces cuando se percataron de que Guerra Mundial Z estaría abocada al fracaso, por lo que Paramount se vio obligada a retrasar el estreno a verano de 2013 y reformular la película casi al completo.

En primer lugar, contrataron a dos nuevos editores para que intentaran reconducirla con el material existente, pero su decisión de recortar metraje hasta los 72 minutos y hacer la acción más directa tampoco fue bien vista. Por suerte, los contactos de Brad Pitt les permitieron reunirse con Damon Lindelof, guionista de prestigio gracias a ser uno de los responsables de Lost que trajo la solución definitiva a su problema.

Tras ver todo lo que habían rodado, Lindelof también llegó a la conclusión de que la cinta era un producto fallido, que sobraba acción y se echaba en falta riesgos emocionales que jugaran un papel importante en el último acto. Su consejo fue claro: había que reescribir todo el final y volver a rodarlo, lo que inevitablemente iba a suponer otro incremento millonario en el presupuesto. Por suerte, Paramount, valorando que la inversión disminuiría el riesgo de fracaso en taquilla, contrató a Lindelof y dio luz verde a grabar un nuevo final.

Las grabaciones se retomaron en octubre de 2012 en Londres, aunque con una dimensión más reducida, con apenas 20 personas en el set. Además, se le quitó poder a Marc Forster y el estudio contrató a Christopher McQuarrie, el director de las últimas entregas de Misión Imposible, para que supervisara el rodaje. Al final, aunque la cinta llegó a buen puerto, los costes aumentaron de los 150 millones de dólares iniciales hasta los 190, algo descabellado para una película alejada de las grandes franquicias que no tenía asegurado el éxito.

Desde luego, no es raro que en un proyecto de estas dimensiones surjan contratiempos, pero, valorando todo lo acontecido durante la producción de Guerra Mundial Z, fue notorio que la inexperiencia de Brad Pitt y Marc Forster en la producción de blockbusters pudo jugar un papel importante.

En el caso del actor, por mucho que haya protagonizado cintas ambiciosas, tras las cámaras era prácticamente un novato gestionando blockbusters de acción. Salvo los inicios de Plan B con Troya, mayormente había estado centrado en dramas como El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford, Infiltrados, La vida privada de Pippa Lee o Come, reza, ama.

Respecto a Forster se puede decir prácticamente lo mismo, puesto que su filmografía estaba compuesta por dramas como Descubriendo el país de nunca jamás o Cometas en el cielo y apenas había transitado por este género de altos vuelos. De hecho, en su salto al blockbuster de acción con James Bond, en aquella fallida entrega de 2008 que fue 007 Quantum, ya se enfrentó a una producción problemática y precipitada, aunque en aquel momento se relacionó con la huelga de guionistas de 2007 y con cómo esta les obligó a rodar sin ni siquiera tener un guion enfrente.

Tristemente, Guerra Mundial Z tuvo un rendimiento bastante modesto en taquilla. Además de un tibio recibimiento por parte de la crítica, su recaudación global solo ascendió a $540 millones, una cifra que no es mala, pero valorando su coste cercano a los 200, una inversión en promoción que no debió de ser baja y que los cines se quedan aproximadamente con el 50% del precio de los boletos, se hace difícil pensar en beneficios elevados.

Debido a que la intención de Brad Pitt siempre fue producir una franquicia, durante años se ha hablado de la posibilidad de sacar adelante una secuela. De hecho, incluso se quiso contar con un director de la talla de David Fincher, quien en una reciente entrevista con GQ ha afirmado que tenía en mente una película en la línea de The Last of Us. Pero, obviamente, las cifras de Guerra Mundial, sumado al dolor de cabeza que fue su realización, no justifican tal decisión.

Así, por mucho que Pitt ganara aquella batalla a Leonardo DiCaprio para hacerse con los derechos de la novela del momento, es difícil no pensar en la bala que esquivó el actor de Revenant; El renacido. Aunque quien sabe, tal vez DiCaprio hubiera llevado Guerra Mundial Z hacia otros terrenos y el destino de esta historia hubiera corrido mejor suerte en la gran pantalla.

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