El sudoku de la elegancia: aprende a jugar con el lenguaje del color para expresar lo que deseas

Adriana Terán
·5  min de lectura

La psicología del color estudia y analiza cómo esos tonos influyen en nuestras emociones, cómo nos hacen sentir y qué transmiten en los individuos. Conocer y manejar a nuestro favor estas herramientas, además de consolidar un criterio de estilo en cuanto al uso del color en nuestro vestuario, podrían completar un sudoku de elegancia que nos ayude a expresar quiénes somos.

(Creative Getty)
(Creative Getty)

Si unimos bien las piezas y logramos las combinaciones ideales para impactar de determinada manera a quienes nos rodean, podemos enviar mensajes no verbales muy favorables. Después de todo, llegamos al corazón de las personas a través de los sentidos.

De hecho, la psicóloga y socióloga Eva Heller, en su estudio titulado La psicología del color, explicó que la relación de los colores con nuestros sentimientos, no responde a una simple cuestión de gusto, sino a experiencias que están profundamente arraigadas en nuestro lenguaje y en nuestro pensamiento.

(Creative Getty)
(Creative Getty)

Imagina que vas a una entrevista de trabajo. Puede que sea una situación estresante, pero usando los colores adecuados en tu outfit transmitirás seguridad, calma y capacidad intelectual… Sin duda serán valores que sumarán puntos a tu hoja de vida.

O tal vez, tienes una cita con esa persona que tanto te gusta. Al momento de arreglarte te resultará útil saber que el rojo, por ejemplo, es el color de todas las pasiones, el color de la fuerza, el vigor, el valor y lo atractivo.

Quizás existen tantas emociones como colores, por lo cual conocer y manejar los principios del color te ayudará tanto a expresarte a través de la ropa y los accesorios que usas cada día, como a tu propio bienestar.

El círculo cromático: teoría y práctica

(Creative Getty)
(Creative Getty)

El círculo cromático es una herramienta útil para todos los ámbitos en los que sea necesario el color: el diseño, la decoración, el maquillaje y, por supuesto, la moda.

Esta rueda es una aliada imprescindible para aprender a combinar los colores al vestir, pues está constituido por los colores primarios y sus combinaciones para generar los secundarios.

La teoría enseña que la combinación de dos colores primarios, arroja un color secundario. Este color, inequívocamente combinará con su color complementario, el cual es el que no está en su composición.

En la práctica, la mezcla entre azul y rojo, arroja violeta. El complementario del violeta es el amarillo, color primario que no participó en su creación.

Así tenemos que la mezcla entre azul y amarillo, resulta verde. El complementario del verde es el rojo, pues no está en su combinación.

Finalmente, al mezclar los primarios amarillo y rojo, obtendremos naranja, cuyo color complementario es el azul. Con lo cual naranja y azul, siempre será una combinación acertada.

(Creative Getty)
(Creative Getty)

Extendiéndonos un poco más allá de los primarios, encontramos en el círculo cromático que cada uno de estos colores multiplica en variedad de matices distribuidos en una rueda. Los colores que se oponen en este círculo suelen complementarse exitosamente. Por ejemplo, veremos la gama de amarillos y naranjas, enfrentada a la gama de azules y violetas.

Otra forma de utilizar el círculo cromático para encontrar combinaciones para el vestuario, es revisar los colores análogos. Es decir, los que son adyacentes. Por ejemplo, el rojo y el naranja, o el rojo y el magenta. Estas combinaciones siempre resultan muy interesantes.

Una alternativa segura es recurrir a las propuestas monocromáticas, ideales para quienes no son tan audaces o quienes quieren mostrar mayor uniformidad en la silueta. Esto es combinando el mismo color en distintas tonalidades. Por ejemplo, un pantalón azul oscuro, con una blusa azul claro.

Las combinaciones monocromáticas funcionan muy bien al usar tonos neutros: vestir con varios tonos de grises; o ir del beige al blanco serán siempre apuestas seguras. Vale agregar que los tonos neutros son versátiles y los reconoces porque se ven bien con todos los colores del círculo cromático. No es casual que los imprescindibles del armario femenino sean la camisa blanca, los zapatos nude, el blazer gris y el vestido negro.

(Creative Getty)
(Creative Getty)

Una última idea para combinar colores –y entretenerte- es observar detenidamente la naturaleza. Aunque suene un poco filosófico, en la contemplación del entorno encontrarás constante inspiración para vestir y los límites están donde llegue tu audacia. No obtendrás los mismos resultados emocionales si te inspiras en los colores del cielo que en los de una guacamaya.

Lo que expresan los colores

Desde Disney, con el diseño de sus personajes, hasta marcas de moda de alta costura, se apoyan en el lenguaje del color pues es uno de los elementos del diseño más eficientes en cuanto a persuasión e impacto emocional.

Aunque hay gran profundidad en la simbología asociada a cada color, podemos resumir lo que expresan desde sus enfoques positivos, según el análisis desarrollado por Proyectacolor, proyecto de la investigadora chilena Ingrid Calvo Ivanovic, dedicado a compartir recursos para la observación, y enseñanza del color en la comunicación visual.

Azul. Expresa armonía, amistad, confianza, serenidad, placidez y estabilidad. Las emociones que inspira suelen estar relacionadas con el firmamento y el agua.

Rojo. Fuerza, vigor, pasión, energía, determinación, poder. Está relacionado con la vida, la alegría, y por supuesto con el amor.

Amarillo. Alegría, intelecto, energía. Está relacionado con la iluminación y la claridad mental.

Verde. Simboliza la juventud, la lealtad, la esperanza y el crecimiento. Es el vínculo entre los colores cálidos y fríos.

(Creative Getty)
(Creative Getty)

Naranja. El naranja es sinónimo de entusiasmo y exaltación. También se relaciona con entusiasmo, energía, determinación, alegría y triunfo.

Violeta. Un clásico del lujo y el poder. Se relaciona también con la nobleza y la ambición.

Blanco. Su significado principal es el más popular: la pureza, pero el blanco es, en esencia, la luz. Está relacionado con la bondad y la sabiduría.

Negro. Es la ausencia de luz, pero es símbolo de elegancia y formalidad. Se relaciona con el misterio y la magia.

Las piezas del sudoku están completas.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR:

Duchenne: el tipo de sonrisa que, según la ciencia, te vuelve irresistible

De 1940 a tu guardarropa: lo que podemos aprender del elegante estilo de "Hollywood", la serie

Moda sin edad: que no te limite esa frágil línea entre la audacia y el ridículo