El aspartame no te ayudaría a perder peso y pondría en riesgo tu salud

Texto: Maribel Barros

¿Eres de las personas que prefiere tomar bebidas endulzadas con aspartame para ayudarte a bajar esas libras extras? Presta atención, porque este sustituto de azúcar podría no solo evitar que pierdas peso, sino incluso promover que ganes más.

El aspartame no te dejaría bajar de peso. Foto: Kevin Twomey/Getty Images.

Un estudio llevado a cabo por investigadores del Hospital General de Massachusetts, EEUU, encontró que cuando el aspartame se descompone en el intestino delgado, se produce fenilalanina. Esta, a su vez, bloquea una de las funciones de la fosfatasa alcalina, una enzima que se ha demostrado que ayuda a prevenir el síndrome metabólico.

Vamos por partes.

De acuerdo con el sitio web Medline Plus, el síndrome metabólico se refiere a un grupo de condiciones que aumentarían el riesgo de padecer enfermedad cardiaca, diabetes tipo 2, como hipertensión, niveles de glucosa y triglicéridos altos, así como bajos niveles de colesterol bueno, acumulación de grasa alrededor de la cintura, y obesidad.

En 2013 se encontró que una enzima en el intestino delgado, la fosfatasa alcalina, ayudaría a prevenir y disminuir los síntomas del síndrome metabólico, reduciendo así el riesgo de padecer las enfermedades antes mencionadas.

También se sabe que la fenilalanina, un aminoácido común en proteínas y vegetales, pero que el cuerpo no puede descomponer, puede interferir con la acción de la fosfatasa alcalina. El problema vendría del hecho de que el aspartame, al descomponerse mientras lo digerimos, produce más fenilalanina.

De acuerdo con los investigadores, los sustitutos de azúcar, como el aspartame, tienen el propósito de promover la pérdida de peso y disminuir el riesgo del síndrome metabólico, pero estudios clínicos y epidemiológicos sugieren que realmente no funcionan, y que podrían empeorar las cosas.

Con esto en mente decidieron realizar un estudio para ver por qué el aspartame no ayuda a bajar de peso. Para eso utilizaron cuatro grupos de ratones durante 18 semanas. Dos de esos grupos llevaron una dieta normal, solo que a uno de ellos le daban agua natural, mientras que al otro le daban agua endulzada con aspartame. Los otros dos grupos llevaron una dieta alta en grasas y con las mismas variantes en el agua.

Pasadas las 18 semanas los investigadores notaron que entre los dos grupos que habían llevado una dieta normal, no había diferencias notorias en su peso. Sin embargo, entre los que comieron una dieta rica en grasa sí, siendo los que tomaron agua con aspartame los que más peso habían ganado.

Gracias a estos resultados, los investigadores concluyeron en su reporte publicado en la revista Applied Physiology, Nutrition and Metabolism, que el aspartame podría ser responsable de bloquear los efectos benéficos de la fosfatasa alcalina, y hasta promover una ganancia de peso.

“La gente realmente no entiende por qué estos endulzantes artificiales no funcionan. Ha habido alguna evidencia de que podrían provocarte más apetito y podrían asociarse con un mayor consumo calórico. Nuestros descubrimientos sobre el aspartame bloqueando la fosfatasa alcalina podrían ayudar a explicar por qué su uso sería contraproducente”, comentó Hodin.

Si consideramos que el aspartame suele utilizarse para endulzar muchas de las bebidas dietéticas, quizá no resulte tan buena idea recurrir a ellas si lo que queremos es bajar de peso y estar más sanos.

@travesabarros

También te puede interesar

Los edulcorantes artificiales podrían hacernos consumir más calorías

Consumir bebidas edulcoradas durante el embarazo provocaría bebés obesos