'Flash' expone la grieta que pone las cosas más dificiles al cine de superhéroes

Recorte del póster de 'Flash' con Ezra Miller (Foto: Warner Bros/DC Cómics)
Recorte del póster de 'Flash' con Ezra Miller (Foto: Warner Bros/DC Cómics)

Flash se ha estrellado en taquilla. La aventura de Barry Allen por el multiverso de DC, que incluía la aparición de antiguos personajes de la franquicia como el Batman de Michael Keaton, solo recaudó 55 millones de dólares en Estados Unidos y un total de 140 millones en todo el mundo en su primer fin de semana. Unos datos que ante un elevado presupuesto de 200 millones difícilmente se traducirán en beneficios. Sin embargo, el problema no se queda solo en esta película.

El hundimiento del universo DC ha sido latente desde que se anunció el reinicio de la mano de James Gunn el pasado 2022, como se demostró con los también fracasos de Black Addam o Shazam: La furia de los dioses. Al fin y al cabo, ¿por qué iba el público a sentir interés por una franquicia que sus propios responsables reconocían como muerta? Y hablamos de películas que nunca despertaron la atención masiva del público, puesto que, salvo éxitos como Wonder Woman o Aquaman, los datos de recaudación y opiniones nunca fueron del todo favorables.

El problema que se anticipa a simple vista es el estreno de Blue Beettle y Aquaman: The Lost Kingdom, las últimas entregas ya rodadas antes del reinicio, que llegarán a los cines el 18 de agosto y 20 de diciembre, respectivamente. El bajo interés que genera (ahora) este mundo superheroíco de Warner haría anticipar un recorrido similar al de Flash, especialmente el de un superhéroe no tan arraigado en la cultura popular global como Blue Beettle. Pero si miramos a largo plazo, a los nuevos planes de DC y a la situación actual del género de superhéroes, es probable que los contratiempos que arrastra la franquicia no se solucionen con un simple borrón y cuenta nueva.

Siendo honestos, los planes del estudio parecen seguir siendo los de emular la fiebre superheróica del Universo Cinematográfico Marvel. Hace años, cuando forzaron máquinas con los muchos arcos argumentales abiertos en Batman v. Superman o Liga de la Justicia, ya sufrieron un revés que dejó su reputación herida de muerte y consecuencias extendidas hasta estos últimos fracasos. Y es que la clave del éxito de Marvel no fue el construir de golpe un universo ambicioso que uniera a todos sus personajes, sino el desarrollar poco a poco a sus superhéroes en entregas individuales, ir expandiendo su interés hacia otros roles y, cuando se dio el momento adecuado, apostar por estas uniones tan explosivas en Vengadores.

Con el tiempo, con el fuerte arraigo que obtuvieron con los espectadores, se han permitido jugar de forma más extensiva con los cruces entre superhéroes y sus universos. Sin embargo, si la franquicia hubiera comenzado así de golpe, es probable que su destino no hubiera sido muy diferente al de DC. De hecho, la propia DC ha vivido en sus propias carnes cómo esta estrategia inicial de Marvel, la de centrarse en proyectos individuales, da resultados sobresalientes.

Solo hay que ver lo bien que funcionaron en taquilla Joker o The Batman, cintas únicamente centradas en desarrollar sus historias, superhéroes y villanos mediante la visión de reputados directores como Todd Phillips o Matt Reeves y no en formar parte de algo mucho más grande que deje al espectador a medias. De hecho, incluso obtuvieron una aclamación crítica y académica pocas veces vista en el cine de superhéroes, sobre todo en el caso de Joker, que por primera vez llevó al género a ganar el León de Oro en el Festival de Cine de Venecia y destacó en los Óscar con 11 nominaciones y el premio a Joaquin Phoenix. Logros nunca vistos por Marvel.

Desde luego, creo que este es el camino para mantenerse en la cresta de la ola del género, ofrecer historias personales que marquen la diferencia en el mundo superheróico y no estancarse en la ya tan trillada idea de los universos compartidos. De hecho, incluso Marvel ya se está viendo en problemas para mantenerse a flote, precisamente por la falta de superhéroes potentes con los que construir historias individuales con las que conectar con el público sin repetirse en exceso con las tramas trasversales. Y solo hay que ver fracasos recientes como la tercera entrega de Ant-Man, más centrada en presentar a un villano como Kang de cara a futuras entregas que en cuidar su propia calidad. De hecho, de sus últimos estrenos las únicas que han funcionado a pleno rendimiento han sido las de superhéroes ya asentados como Thor, Pantera negra o Doctor Strange.

Por todo ello, cuando oigo los ambiciosos planes de James Gunn para reiniciar DC, sus ideas para crear nuevas películas y series como Superman: Legacy, Batman: The Brave and the Bold o La cosa del pantano que generen otro mundo interconectado, no puedo evitar pensar que van a tropezar dos veces con la misma piedra, con el priorizar la creación de un universo por encima de una buena historia. Y después de haber tirado la confianza del público por los suelos y de llevar al fracaso películas como Flash, que siendo honestos tenía todos los ingredientes para atraer en masa al público y ser al menos rentable, luce complicado que siguiendo los mismos pasos se consigan buenos resultados.

Está el comodín del nombre de James Gunn, quien nos ha dado algunas de las mejores películas del género con su trilogía de Guardianes de la Galaxia, por lo que aún queda un fuerte margen de confianza en la nueva etapa de DC. Sin embargo, es difícil no pensar que de seguir caminos como el que iniciaron con Joker y The Batman y huir de las convenciones del género podrían despuntar sin necesidad de mirar a la competencia. Y lo mismo se podría apuntar para Marvel, que debería mirar más a sus orígenes que seguir anclada en este rumbo que ahora mismo les sitúa en el estancamiento.

Este artículo fue escrito en exclusiva para Yahoo en Español por Cine54.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR | EN VÍDEO

James Gunn menciona que hay "demasiadas" películas de superhéroes

Robin Williams nunca superó la decepción de ser usado como cebo en Hollywood

'Flash' reconoce inconscientemente uno de los mayores errores del pasado de DC

La vez que 'Batman: El caballero de la noche' desató una alerta terrorista