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Matthew Macfayden, el actor de ‘Succession’ que le dio la espalda al éxito fácil y ganó a lo grande

El actor concluye su etapa en la serie de HBO ganando su segundo Emmy tras pasar 18 años temiendo a ser encasillado

Matthew MacFayden cerró su etapa en 'Succession' ganando el segundo Emmy de su carrera y por el mismo personaje. (Foto de Robert Gauthier / Los Angeles Times via Getty Images)
Matthew MacFayden cerró su etapa en 'Succession' ganando el segundo Emmy de su carrera y por el mismo personaje. (Foto de Robert Gauthier / Los Angeles Times via Getty Images)

Matthew Macfayden ya tiene otro premio para adornar su casa. Porque después de ganar el Golden Globe, el BAFTA y SAG, entre otros galardones en los últimos años, ahora suma su segundo Emmy por su trabajo en Succession. Un galardón que cierra el círculo simbólico de su paso por la exitosa serie, sirviendo como reconocimiento definitivo a una interpretación magnífica que jamás olvidaremos. 

Sin embargo, este premio oculta un significado mayor. Porque no solo pone la guinda final a su camino por la serie de HBO, sino que refleja las vueltas que da la vida tras haber sido un actor que llegó a temer al encasillamiento por culpa de su único éxito cinematográfico.

Y es que hace 18 años este actor británico ni se imaginaba que dejaría huella como uno de los pilares fundamentales en una de las mejores series de la historia. Ahora lo reconoceremos para siempre como Tom Wambsgans, el marido de Shiv (Sarah Snook) que encumbró a Succession con uno de los desenlaces más emblemáticos de la televisión.

Matthew Macdayden destacó en cada temporada de esta serie. Por cómico, bufón y, finalmente, con un arco narrativo bañado de vulnerabilidad y dramatismo que elevó su talento hacia un plano superior, protagonizando escenas con Sarah Snook de tanta carga emocional que calaron hondo entre los fans. Lo de este actor en la cuarta temporada fue una master class en construcción de personajes.

Así, en la noche de la 75 ceremonia de los premios de la Academia de Televisión, Matthew Macdayden agradeció a sus compañeros, desde “su esposa de la pantalla”, Sarah Snook, a su “otra esposa”, Nicholas Braun, haciendo una referencia bromista al bromance que compartieron en la historia. “Gracias a mi esposa real, Keeley, mi amor y mi mejor amiga por estar aquí”, señaló sobre la también actriz y estrella del éxito de Netflix, Bodyguard.

Sin embargo, todo era muy distinto en 2005. Tenía 31 años y era el protagonista romántico de Orgullo y prejuicio, la adaptación de la novela de Jane Austen donde interpretaba al galán por excelencia de las historias de época, el Sr. Darcy. Ese soltero exigente, vulnerable pero introvertido que creaba un vínculo inquebrantable con la Elizabeth Bennet de Keira Knightley. Una actriz que, por entonces, tenía 11 años menos.

El mayor problema al que se enfrentaba Matthew Macdayden eran las comparaciones. Después de todo, los amantes del género teníamos grabado a fuego la imagen del Sr. Darcy en la figura de Colin Firth tras encarnar al legendario caballero en la miniserie de 1995. Pero este británico tuvo suerte porque el director Joe Wright creó su propia versión de la historia, elevando la intimidad como arma de seducción narrativa, formando el vínculo entre los personajes a través de gestos, miradas y diálogos punzantes que consagraban al filme como una de las mejores adaptaciones de las obras de Jane Austen.

Personalmente la prefiero por encima de la miniserie. Es más, muchos seguimos convencidos de que la secuencia del roce de manos entre Elizabeth y Darcy (o Keira y Matthew) es de los momentos románticos más electrizantes del cine. Un momento cargado de electricidad romántica que no necesita de exageración física para provocarnos un torbellino de emociones internas.

Pero Matthew Macdayden no lo veía de la misma forma. En otras palabras, tenía pánico. Venía del teatro, de series de televisión y personajes secundarios en cine cuando aceptó convertirse en uno de los héroes románticos más emblemáticos de la cultura.

“Sentí presión. Quizás fue autoimpuesta, creyendo ‘es una película grande, así que no te equivoques’”, dijo a Vanity Fair en 2022. La película fue un éxito de taquilla con una recaudación global de $121 millones cuando solo había contado con un presupuesto de $28 millones, mientras la crítica la terminó recibiendo con los brazos abiertos (aunque hubo cierto rechazo al principio por parte de algunos especialistas a raíz de las comparaciones con la serie que ocupaba un lugar especial en el recuerdo por ser una adaptación fiel y efectiva). Sin embargo, a Matthew Macdayden le costaba ver el lado positivo.

“No me sentía muy Sr. Darcy”, dijo. “Me sentía un poco como un padre de mediana edad”, añadía tal vez por la evidente diferencia de edad con su compañera. Y así, a pesar del éxito de la película y el reconocimiento que le estaba abriendo ante la industria, decidió alejarse de cualquier oferta laboral que pudiera encasillarlo como héroe romántico. Era su momento álgido en aquel entonces, pero decidió darle la espalda.

“Terminé recibiendo muchas cosas que eran similares a Orgullo y prejuicio”, reveló sobre las ofertas que la industria le envió tras el éxito de la película, viviendo una táctica habitual del negocio a la hora de exprimir el éxito puntual de un actor o actriz en un género en particular si logra calar hondo entre el público. “Y pensé: ‘no debo hacer eso. Debería intentar y hacer algo diferente’”.

Keira Knightley, el director Joe Wright y Matthew Macfayden promocionando 'Orgullo y prejuicio'. (Foto de Dimitrios Kambouris/WireImage)
Keira Knightley, el director Joe Wright y Matthew Macfayden promocionando 'Orgullo y prejuicio'. (Foto de Dimitrios Kambouris/WireImage)

Y eso hizo. Se alejó del cine de época y las historias románticas por completo, optando por dramas independientes, papeles secundarios y hasta roles sin acreditar como fue el caso de Grindhouse en 2007. Pasó por blockbusters pero siempre a la sombra de los protagonistas, como fue el caso de Robin Hood con Russell Crowe donde interpretó al sheriff de Nottingham. Recién regreso al cine de época en Anna Karenina (2012), otra adaptación que lo reencontró con Joe Wright y Keira Knightley, pero siempre lejos de los roles románticos.

Hizo de todo pero ninguno de sus trabajos entre 2005 y 2018 pudo superar el recuerdo de su Sr. Darcy. Hasta que llegó Succession. Es decir, pasó más de una década huyendo de personajes que podrían haberlo mantenido sobre cierto pedestal popular, lejos del cine de época y los héroes románticos, exprimiendo su talento desde producciones opuestas aunque eso supusiera hacerlo desde un rol secundario. Y entonces Jesse Armstrong le sirvió en bandeja un personaje redondo. Ese Tom Wambsgans que terminó dejando boquiabierto al mundo entero y con el que ganó dos premios Emmy.

Decir que no y rechazar ofertas en Hollywood es un riesgo. Los actores nunca saben cómo o cuándo llegará el próximo proyecto, pero Matthew Macdayden apostó por sus deseos personales a la hora de expandir su carrera y terminó ganando a lo grande.

Este artículo fue escrito en exclusiva para Yahoo en Español por Cine54.

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