Si sabes todo de México, entonces seguro conoces la charanda

Es en Uruapan, Michoacán, donde nace la charanda, una de las 16 bebidas mexicanas con denominación de origen que pocos conocen, pues a pesar de haber nacido en el siglo XIX, la mayor parte de su producción se consume de forma local.

La charanda es una bebida 100% mexicana, con denominación de origen, originaria de Michoacán. Foto: Getty Images


Son las particularidades de la tierra de la región de Uruapan las responsables de darle a la caña de azúcar, que se cultiva ahí desde 1550, características que hacen a la charanda, una bebida similar al ron, aunque con un sabor más dulce. Pero no fue hasta 1857 que la charanda surgiría como una bebida definitiva que todavía se elabora de forma artesanal el día de hoy, y que tuvo la primera marca oficial en 1907.

El origen de la charanda

Se conoce poco de los antecedentes de esta bebida, aunque se considera que su antecesor habría sido el chiringuirito, una bebida alcohólica poco apreciada por los españoles, y que sobrevivió a la época de la prohibición de la producción de este tipo de bebidas.

Su nombre, en cambio, haría relación al cerro de la Charanda, que significa ‘tierra roja’ en purépecha, uno de tantos espacios donde el cultivo de caña de azúcar en la región es particular.

La altitud (entre 1,600 y 3,800 metros sobre el nivel del mar) y la cantidad de volcanes extintos, dieron a la tierra de varios municipios de Uruapan, como Ario, Cotija, Parangaricutiro, Tacámbaro, Urupana, Ziracuarétiro, entre otros, la capacidad de producir caña de azúcar con un sabor particular, además de con un mayor contenido de azúcar, sacarosa y hierro. Esta es el ingrediente principal de la charanda.

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La producción

Similar al ron y al aguardiente, la charanda se produce tras destilar y luego fermentar el jugo obtenido de la molienda de la caña de azúcar o sus derivados (como la melaza, el piloncillo y el melado). Eso sí, a comparación de otras bebidas alcohólicas con denominación de origen mexicano, la charanda tiene dos producciones anuales, lo que de alguna forma garantizaría su disponibilidad.

El proceso implica dos destilaciones, dando como resultado una bebida que llega a tener entre 50 y 55 grados de alcohol.

Sin embargo, y hasta el día de hoy, tiene poca demanda en el mercado. Tan es así, que son pocas las tiendas que lo ofrecen a venta al público, pero se puede conseguir a través de algunas casas productoras por medio de sus portales en línea.

El color que toma depende de las barricas donde se añeja, que suelen ser de roble o encino.

Si bien la charanda se puede mezclar, como el ron y otras bebidas similares, para crear cócteles, su sabor la hace buena también, para combinar con jugos, aguas frescas, refrescos, jarabes y otros licores. Y, además, es ideal para acompañar carnes.

A pesar de todo esto no fue hasta el año 2003 que recibió la denominación de origen, que reconoce que ningún otro destilado de caña, que no se produzca en la región de Uruapan, pueda llevar el nombre de charanda.

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Cóctel de charanda

Si ya te hiciste con esta bebida y te gustaría probarla en un cóctel, esta receta podría ser lo que estabas buscando.

Ingredientes:

  • 2 cucharadas de azúcar blanca

  • 1 onza de charanda

  • ½ naranja

  • ½ onza de licor de menta blanca

  • Hielo al gusto

  • Refresco de limón al gusto

En un shaker, pon el azúcar, la naranja en gajos, y macera todo bien con un machacador. Después, agrega la charanda y el licor de menta, tapa el vaso y agita muy bien.

Finalmente sirve en un vaso, agrega un hielo y refresco de limón al gusto.

@travesabarros