Comer picante te protege del calor en verano, aunque no lo creas

Javier Sánchez
·3  min de lectura

Estamos en los días más calurosos del año y lo que más apetece es tomar un refresco con hielo, zamparse un helado o similar. Básicamente, lo que queremos es bajar el termómetro de nuestro cuerpo. Hay una solución bastante eficaz pero también bastante impopular que no muchas personas conocen, al menos en occidente. Tomar alimentos picantes nos puede ayudar a refrescarnos, aunque parezca que producen exactamente el efecto contrario. ¿Cómo es posible? Todo tiene una explicación.

Lo primero que tenemos que entender es de dónde viene ese sabor picante que experimentamos al comer un taco mexicano, un curry o tomarnos unos pimientos de padrón. Más que un sabor, es una sensación de ardor en la boca provocada por un compuesto químico llamado capsaicina y que se encuentra, de manera natural, en muchos pimientos (o chiles). Esta oleorresina puede hallarse en diversas proporciones y, de hecho, existe una escala, llamada de Scoville, que califica los chiles según su potencia. Al verla es cuando los españoles nos damos cuenta de que nosotros solemos llegar, como muchísimo, hasta el principio de la zona media de picante en nuestros platos tradicionales. De ahí para arriba, es cosa de asiáticos o sudamericanos porque, sencillamente, el nivel de picante en sus platos es de otro mundo.

La comida picante nos ayuda a pasar mejor el verano. Foto: Getty Creative
La comida picante nos ayuda a pasar mejor el verano. Foto: Getty Creative

Un dato realmente curioso es que la sensación de picante solo la percibimos los mamíferos. Las aves, por ejemplo, no tienen el sentido del gusto lo suficientemente desarrollado como para ser capaces de notar este ardor. Otra curiosidad: cuando sentimos ese picante intenso en la boca, es muy mala opción combatirlo con agua, ya que la capsaicina no es soluble. La leche y otras grasas, sin embargo, envuelven las moléculas del picante, neutralizándolo. Solo para recordarlo cuando nos tomemos ese pimiento de Padrón que sí que pica.

Ahora bien, sin desviarnos del tema: ¿por qué la comida picante puede ser una gran aliada a la hora de librarnos de los ardores veraniegos? Cuando nosotros tomamos una comida picante, nuestro metabolismo se estimula y la respuesta del cuerpo es librarse de esa hoguera que hemos provocado activando el cuerpo e incitándolo a sudar. Lo que hace nuestro organismo es, por tanto, termorregularse y expulsar energía en forma de sudor a través de la piel, rebajando nuestra temperatura corporal.

No temas al chile. Te ayuda a termorregularte. Foto: Getty Creative
No temas al chile. Te ayuda a termorregularte. Foto: Getty Creative

Es el mismo principio por el que muchos pueblos que viven en zonas calurosas de todo el mundo deciden tomar té caliente en lugar de agua fría para paliar los rigores de la temperatura. O remite también al mecanismo del botijo que, gracias a los poros de la arcilla con la que están hechos (que harían un poco la misma función que nuestra piel) expulsan energía en forma de vapor. Es decir, sueltan calor, por decirlo de una manera llana, manteniendo fresquito el agua que llevan dentro. Así que todos llevamos un botijo dentro, vaya.

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