Un despido de ‘Volver al futuro’ deja en evidencia la masculinidad frágil de Hollywood

Cine. Regreso al futuro, Regreso al futuro, Volver al futuro, Christopher Lloyd, Michael J. Fox Luego la cosa se pone seria: Marty (Michael J. Fox, der.) aterriza con el Dr. La máquina del tiempo de Brown (Christopher Lloyd) en 1955. , 1984. (Foto de FilmPublicityArchive/United Archives vía Getty Images)
Cine. Regreso al futuro, Regreso al futuro, Volver al futuro, Christopher Lloyd, Michael J. Fox Luego la cosa se pone seria: Marty (Michael J. Fox, der.) aterriza con el Dr. La máquina del tiempo de Brown (Christopher Lloyd) en 1955. , 1984. (Foto de FilmPublicityArchive/United Archives vía Getty Images)

POR Pedro J. García.- Volver al futuro es una de las películas más queridas, exitosas y aclamadas de la historia, pero cualquier fan del clásico de Robert Zemeckis sabrá que su producción no fue precisamente un camino de rosas. Y así lo revela la genial docuserie de Netflix Las películas que nos formaron, dedicando uno de sus episodios a la popular cinta de los '80, desvelando una anécdota que me dejó con la boca abierta.

El despido del actor original que iba a interpretar a Marty McFly, Eric Stoltz, es un dato conocido por la mayoría de fans de la saga y amantes del cine, pero lo que pocos saben es que él no fue el único actor al que echaron de la película. Resulta que la actriz Melora Hardin iba a participar interpretando a la novia de Marty, pero también fue sustituida por otra. Y la razón detrás de su despido es tan sorprendente como tristemente real, todo un ejemplo de masculinidad frágil en el Hollywood de antaño.

Volver al futuro se estrenó en 1985, convirtiéndose en la película más taquillera de aquel año al recaudar $385 millones en todo el mundo (The Numbers). Su éxito fue masivo, todo un fenómeno a nivel global que la encumbró a lo más alto de la cultura popular, elevó a Michael J. Fox al nivel de superestrella y generó dos secuelas que también triunfaron en la taquilla. El legado de Volver al futuro llega hasta nuestros días, donde el clásico de los '80 continúa gozando de una popularidad inmensa y sigue muy presente en la cultura cinéfila y nostálgica.

Para quien no esté familiarizado con Las películas que nos formaron, se trata de una serie documental de Netflix que a lo largo de tres temporadas repasa en tono de humor y con una extensiva labor de documentación, cómo se hicieron algunas de las películas más míticas y taquilleras de Hollywood. En la primera temporada, la serie exploraba el making of de Dirty Dancing, Mi pobre angelito, Cazafantasmas y Duro de matar, mientras que la segunda cuenta con episodios centrados en Volver al futuro, Pretty Woman, Jurassic Park y Forrest Gump. Y la tercera, por su parte, duplica los episodios con Halloween, Viernes 13, Pesadilla en la Calle del Infierno, Robocop, Aliens, El extraño mundo de Jack, Un príncipe en Nueva York y Elf. Simplemente imprescindible para cualquiera que se precie de ser cinéfilo.

Michael J. Fox en el set de
Michael J. Fox en el set de "Volver al futuro". (Photo by Sunset Boulevard/Corbis via Getty Images)

Como adelantaba al principio, el capítulo centrado en Volver al futuro repasa la accidentada historia de la película de Robert Zemeckis, de las dificultades para encontrar estudio (fue rechazada por medio Hollywood antes de ser comprada por Universal) a sus problemas presupuestarios o creativos (el presidente de MCA/Universal por aquel entonces insistía en el ridículo título Space Man From Pluto), pasando por su dato tras las cámaras quizá más conocido: el despido de Eric Stoltz del papel de Marty, que terminaría siendo parar Michael J. Fox.

Los responsables de la película querían a Fox para el papel, pero el joven actor no estaba disponible por su compromiso con la famosa telecomedia Lazos familiares, por eso contrataron a Stoltz. Sin embargo, el actor no encajó en el papel por tomárselo demasiado en serio y fue despedido tras completar más de un mes de rodaje. Finalmente, los productores consiguieron llegar a un acuerdo con el jefe de Lazos familiares para dejar que Fox hiciera Volver al futuro, trabajando en la serie durante el día y en el film por la noche.

Evidentemente, Volver al futuro habría sido completamente distinta sin Michael J. Fox, una de las principales claves de su éxito. Pero Stoltz no fue el único miembro del reparto al que despidieron sin miramientos.

Melora Hardin -a la que muchos seriéfilos conocerán por sus papeles en La oficina y The Bold Type- fue la primera actriz elegida para interpretar a la novia de Marty, Jennifer Parker, pero decidieron sustituirla por Claudia Wells porque Hardin era, atención... ¡demasiado alta para el papel!

Melora Hardin April 1989 (Photo by Ralph Dominguez/MediaPunch via Getty Images)
Melora Hardin April 1989 (Photo by Ralph Dominguez/MediaPunch via Getty Images)

Según explican en Las películas que nos formaron, Melora le sacaba unos 8 centímetros a Michael, que apenas superaba el 1,60 m, y Robert Zemeckis empezó a dudar si quedaría bien en pantalla, preocupándole que al público le pareciera raro que la novia de Marty fuera más alta que él. ¿Cuál fue su solución? Reunir a las mujeres del equipo para hacer una rápida encuesta sobre el tema y dejar que ellas decidieran por él.

De manera unánime, todas le dijeron que una chica adolescente jamás saldría con un chico más bajo que ella, así que Melora acabó perdiendo el papel por esta razón, recayendo en Jennifer Parker, una de las opciones favoritas del productor Steven Spielberg durante el proceso de casting. Parker era ligeramente más baja que Michael, es decir, según el guionista y productor Bob Gale, tenía “la altura perfecta para hacer de novia de Michael J. Fox”. Y así se convirtió en Jennifer -rol que igualmente más adelante acabó quitándole otra actriz, Elisabeth Shue, que encarnó a la novia de Marty en las secuelas.

Y ese es el cuestionable motivo detrás del despido de Melora Hardin de la que terminó siendo una de las películas de Hollywood más populares e influyentes de la historia. Desde entonces, a Hardin no le faltó trabajo en el cine y la televisión, pero siempre le quedará esa espinita clavada de saber cómo habría sido su carrera si hubiera participado en Volver al futuro.

Pero lo más doloroso de todo es que la culpa la tuviera un prejuicio tan normalizado y extendido como es el hecho de que una mujer no pueda ser más alta que su pareja masculina, algo que, aunque parezca mentira, no se quedó en los 80, sino que sigue muy presente, tanto en la pantalla como en la vida real.

Recordemos que no hace tanto, la saga Los Juegos del Hambre hizo lo posible por aparentemente disimular la diferencia de altura entre Jennifer Lawrence y Josh Hutcherson, a quien la oscarizada actriz le saca 10 centímetros. Gracias a la magia del cine, en las películas no es tan perceptible, pero en sus apariciones en premieres y otros actos públicos, saltaba a la vista. Algo parecido ha ocurrido durante toda la carrera de Tom Cruise -quien persigue una leyenda urbana que dice que lleva suelas dentro de los zapatos- y porque no parece compartir protagonismo con muchas actrices más altas que él. O, más recientemente, tenemos el caso de la monumental Elizabeth Debicki, más alta que sus compañeros de reparto de Tenet, aunque algunas fotos promocionales se empeñasen en ocultarlo.

NEW YORK, NY - NOVEMBER 18:  Actors  Josh Hutcherson, Liam Hemsworth and Jennifer Lawrence attend the
NEW YORK, NY - NOVEMBER 18: Actors Josh Hutcherson, Liam Hemsworth and Jennifer Lawrence attend the "The Hunger Games: Mockingjay- Part 2" New York premiere at AMC Loews Lincoln Square 13 theater on November 18, 2015 in New York City. (Photo by Jim Spellman/WireImage)

¿Por qué Hollywood no deja que sus actrices sean más altas que sus actores? ¿De dónde proviene este estereotipo tan arcaico y por qué perdura? Lo cierto es que el guionista de Volver al futuro nos dio la clave. Su base se encuentra en la vida real, donde ese prejuicio existe. Hay mujeres que prefieren estar con hombres más altos que ellas, y hombres que se sienten emasculados por las mujeres más altas que ellos. Es triste, pero es real. Y en todo esto tiene mucho que ver precisamente el cine. Ha habido excepciones, como Geena Davis, Brigitte Nielsen o Sigourney Weaver, pero por lo general, no es el caso, perpetuando así la convención de que en una pareja heterosexual, el hombre debe ser más alto, un claro síntoma de demostración de poder y masculinidad frágil.

El caso de Melora Hardin es el ejemplo perfecto de cómo un estereotipo rancio puede despojarte de una oportunidad profesional de oro.

Este artículo fue escrito en exclusiva para Yahoo en Español por Cine54.

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