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El dolor de Barbra Streisand por una nariz única

Admite que su nariz “obtuvo más prensa” que ella misma con "insultos" que todavía le molestan

Barbra Streisand admite en sus memorias que publica el 7 de noviembre que los comentarios sobre su nariz fueron
Barbra Streisand admite en sus memorias que publica el 7 de noviembre que los comentarios sobre su nariz fueron "insultos" que todavía le molestan. (Foto de Rich Fury/Getty Images)

Barbra Streisand sabía cuál era su destino. Quería cantar, subirse a los escenarios, ser actriz y a los 16 años, ni bien terminó la escuela secundaria, se lanzó a perseguir sus sueños en contra de la voluntad de su madre, una secretaria de colegio con voz de soprano (herencia directa que le pasó a su hija), que solo deseaba que se mantuviera alejada del showbusiness.

Pero Barbra estaba decidida, asistió a castings, buscó oportunidades y el éxito no tardó en tocar a su puerta: a los 20 era nominada a los premios Tony y a los 21 firmaba un contrato con Columbia Records, iniciando así una carrera icónica. Sin embargo, ni los aplausos, reconocimientos y su talento arrollador la salvaron de que el mundo mediático prestara más atención a otra cosa: su nariz.

Así de superficial es este mundo.

Barbra Streisand tiene uno de los rostros más famosos del mundo, una voz que hipnotiza y el talento suficiente para plantarse frente a los ejecutivos masculinos de Hollywood imponiendo sus ideas y dirigiendo sus películas. Hasta Julia Roberts admitió que su estrellato y poder en la industria es consecuencia de mujeres como Barbra que abrieron el camino “con un machete” antes que ella (Variety). No obstante, ha sido objeto de burla, bromas y parodias a pesar de haber ganado todos los premios habidos y por haber, de liderar la taquilla, de ser una directora de éxito y arrasar con sus conciertos. Aún así, su nariz “obtuvo más prensa” que ella misma, según sentencia en sus memorias.

Barbra Streisand asegura en sus memorias que su nariz
Barbra Streisand asegura en sus memorias que su nariz "obtuvo más prensa" que ella misma. (Foto de Harry Benson/Express/Getty Images)

Y es que la estrella de Nuestros años felices (1973) finalmente se atrevió a contar su verdad, después de décadas conviviendo con los rumores y las especulaciones que llegaron desde que los focos del éxito empezaron a brillar sobre ella. A los 81 años lanza su biografía: My name is Barbra. Y en un extracto obtenido por Entertainment Weekly detalla el dolor que sintió por la atención que se le dio a su nariz. No porque se hablara de ella, sino cómo.

Por ejemplo, Streisand enumera los nombres que recibió cuando comenzó a ascender en su carrera: “un amable oso hormiguero, un caqui amargo, un hámster furioso, una gacela miope y un hurón mareado", y si bien se lo toma con humor, admite que después de todos estos años “todavía está un poco herida por los insultos”.

Barbra Streinsand tuvo su gran oportunidad en Broadway en 1962, con solo 19 años. Lanzó su primer álbum un año más tarde y el segundo seis meses después. En 1968 arrasaba en el mundo del cine con su debut en Funny girl: Chica rara (1968), tras haber interpretado la obra en los escenarios de Nueva York con éxito arrollador. Ganó el Óscar por su interpretación icónica, compartiéndolo con Katharine Hepburn por El león en invierno (1968). Protagonizó clásicos como Hello Dolly! (1969), Nace una estrella (1976), El príncipe de las mareas (1991), El espejo tiene dos caras (1996)y aun así la gente no parecía ver más allá de su nariz.

La actriz recuerda que si bien el éxito de Funny girl: Chica rara hizo que la prensa cambiara el tono describiendo su aspecto como una “reina babilónica” con “perfil faraónico”, tampoco cambió el problema del todo. “Debo decir que me encantaban esas descripciones”, admite en el libro pero, al final, se seguía señalando su perfil, su rostro y su nariz.

Ni su talento y éxito opacaron la atención mediática que se le dio a la nariz de Barbra Streisand. Foto de la actriz en 'Funny Girl: Chica rara', la película que le valió su primer Óscar. (Foto de Screen Archives/Getty Images)
Ni su talento y éxito opacaron la atención mediática que se le dio a la nariz de Barbra Streisand. Foto de la actriz en 'Funny Girl: Chica rara', la película que le valió su primer Óscar. (Foto de Screen Archives/Getty Images)

Con todo su talento, éxito y su esfuerzo abriendo el camino a otras mujeres de la industria, su nariz seguía siendo un motivo de señalamiento, comentario y hasta escrutinio mediático. Y existen muchas pruebas que lo demuestran.

Un artículo de Los Angeles Times de 1994 dedicaba un análisis completo al asunto de su nariz, describiéndola como “una nariz revolucionaria, una nariz nacionalista y liberadora”, mientras le dedicaban un perfil entero a la belleza, sex appeal y misterio de su herramienta respiratoria. Sin embargo, la superficialidad del tema salía a flote cuando consultaban al presidente de la Academia de Cirugía Plástica Facial y Reconstructiva de Newport Beach, que decía lo siguiente: “[Barbra] es el sueño de un cirujano plástico. Desde un punto de vista técnico, a los cirujanos se les cae la baba cuando la miran. No es sólo su nariz; es su barbilla. Tiene el mentón hundido. Desconcierta tanto como su nariz”.

Y digo yo… ¿de verdad importaba tanto?

Esta fijación quirúrgica en torno a su nariz es algo que Barbra Streisand conoce de sobra. En los inicios de su carrera le decían que era demasiado fea para ser una estrella mientras le aconsejaban que se sometiera a una rinoplastia, según BBC. Algo que ella no quiso hacer.

Lo explicó en varias entrevistas a lo largo de los años. Por eso de que su nariz salía a relucir en preguntas de la prensa cada dos por tres. En un encuentro con la revista Playboy en 1977 (vía Barbra-Archives) reconoció que su “tabique desviado” es lo que hacía que su voz fuera especial. “Si alguna vez me arreglaran la nariz, arruinaría mi carrera”, proclamaba.

Barbra Streisand dijo que nunca quiero operarse la nariz porque temía que cambiara su voz y arruinara su carrera. (Foto de Max B. Miller/Fotos International/Getty Images)
Barbra Streisand dijo que nunca quiero operarse la nariz porque temía que cambiara su voz y arruinara su carrera. (Foto de Max B. Miller/Fotos International/Getty Images)

En aquella entrevista confesaba que había considerado operarse la nariz pero que no confiaba que ningún doctor hiciera un buen trabajo. Pero que, sobre todo, jamás se la retocaría para hacerla más pequeña sino que lo único que le hubiera gustado cambiar es “un poquito la punta”. Nada de pulirse el tabique ni nada por el estilo.

“Si pudiera hacerlo yo misma con un espejo, enderezaría la nariz y quitaría ese pedacito de cartílago de la punta”, dijo a Playboy mientras contaba que la gente le preguntaba si pensaba operarse desde que era joven, cuando veía a “todas las chicas judías operarse la nariz cada semana” en su escuela secundaria. “Agarraban narices en perfecto estado y las reducían a la nada. Lo primero que alguien habría hecho sería cortarme el bulto. Pero amo mi bulto, no me lo cortaría”.

“Lo único que hubiera querido es cambiar la punta en el frente, sacarle un poquito, solo un poquito”, aseguraba para entonces aplaudir la nariz de la actriz italiana Silvana Mangano describiéndola como “la nariz mas bella que existe”. “Eso es lo que considero hermoso. En realidad no me gustan las narices respingonas ni las narices diminutas”.

Silvana Mangano en 1968, la actriz con la nariz más hermosa según Barbra Streisand. (Foto de Mondadori via Getty Images)
Silvana Mangano en 1968, la actriz con la nariz más hermosa según Barbra Streisand. (Foto de Mondadori via Getty Images)

Barbara Walters se lo preguntó en una entrevista de 1985 donde volvió a revelar que consideró la opción pero, “primero, no tenía el dinero para arreglarme la nariz” aunque “la verdadera razón es que no confiaba en que los doctores la arreglaran bien… Pensaba que mi nariz iba con mi cara, ya saben, es un poco rara” (vía Barbra-Archives).

Ahora, tras décadas de éxito, reconoce que esa fijación dañina en torno a los comentarios dedicados a su nariz se convirtieron en “insultos” que todavía le afectan. Pero ella supo imponerse aunque el mundo centrara su atención en el punto más superficial que destacaba de su presencia. Porque arrasó y triunfó, redefiniendo la idea de belleza en Hollywood a través de personajes femeninos atractivos desde ángulos que superaban lo físico, enamorando con su independencia y personalidades profundas. Su nariz será única pero mucho más lo es su carrera.

Este artículo fue escrito en exclusiva para Yahoo en Español por Cine54.

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