fitness

  • Cómo el ejercicio podría ayudarnos a no perder la memoria

    El estudio, realizado en ratones, descubrió que una hormona producida por los músculos durante el ejercicio puede pasarse al cerebro y mejorar la salud y la función de las neuronas

  • ¿Levantas pesas? Tus células adiposas quieren decirte algo

    Todos sabemos que levantar pesas puede fortalecer nuestros musculos. Pero, al cambiar el funcionamiento interno de las celulas, el entrenamiento con pesas tambien puede reducir la grasa, segun un nuevo e ilustrativo estudio sobre los fundamentos moleculares del ejercicio de resistencia.

  • Brasileño establece récord Guinness de burpees en Singapur

    SINGAPUR, 20 jul (Reuters) - Los burpees son el ejercicio de gimnasio que todo el mundo odia: empiezas de pie, te agachas y, con las manos en el suelo, saltas con las piernas hacia atrás para hacer una flexión. Invierte la marcha y vuelve a ponerte de pie.

  • Los ejercicios que mejoran las relaciones sexuales, según la ciencia

    El ejercicio contribuye a un mejor desempeño de la práctica sexual que, como ya es sabido, estimula la perdida de calorías

  • Levantar pesas podría ayudarte a controlar tu peso

    Levantar pesas un par de veces a la semana podria ayudarnos a prevenir la obesidad, segun un nuevo e interesante estudio sobre el ejercicio de resistencia y la grasa corporal. Este muestra que la gente que completa ejercicios de entrenamiento muscular de cualquier tipo tiene de un 20 a un 30 por ciento menos probabilidades de llegar a ser obesa que las personas que no los hacen, ya sea que tambien haga ejercicios aerobicos o no.

  • A los 95 años, Blank enseña "la belleza del yoga" a compañeros de residencia

    Miami, 21 jun (EFE).- Más de 300 millones de personas practican yoga, entre ellas June Blank, quien a sus 95 años celebró este lunes el Día Internacional del Yoga con una clase para sus compañeros de la lujosa comunidad de la tercera edad donde vive en Florida (EE.UU.).

  • A los 95 June Blank enseña "la belleza del yoga" a compañeros de residencia

    Miami, 21 jun (EFE).- Más de 300 millones de personas practican yoga, entre ellas June Blank, quien a sus 95 años celebró este lunes el Día Internacional del Yoga con una clase para sus compañeros de la lujosa comunidad de la tercera edad donde vive en Florida.

  • Covid frena las celebraciones anuales del Día del Yoga en la India

    Expertos de la India advierten de una tercera oleada de la pandemia, ya que la mayoría de las ciudades comienzan a levantar las restricciones de cierre

  • El yoga, la práctica milenaria de la India que se esparce en la pandemia

    Nueva Delhi, 21 jun (EFE).- La India celebra este lunes el Día Internacional del Yoga, una práctica milenaria forzada a transformarse por las restricciones de la pandemia del coronavirus, que intenta convertirse en un refugio para la mente y el cuerpo.

  • Qué tan rápido dejamos de estar en forma cuando abandonamos el ejercicio

    Tener un buen estado físico puede tomar meses de trabajo duro y los logros se pueden desvanecer si dejas de hacer ejercicio. Aunque puede que, cuando quieras retomarlo, no te toque comenzar desde cero.

  • ¿Cuál es el mejor ejercicio para ti? La pista está en tu sangre

    Unos investigadores estudian las proteinas de la sangre para saber por que algunos de nosotros respondemos a ciertas formas de ejercicio mejor que otros.Si todos empezamos mañana la misma rutina de ejercicios, algunos se pondran mucho mas en forma, otros se pondran un poco mas en forma, y unos pocos pueden llegar a perderla.

  • Coronavirus: 5 consejos simples para volver a ponerte en forma después de los confinamientos

    La inactividad durante los confinamientos y la pandemia puede haber debilitado la musculatura de muchos, pero existen soluciones simples para recuperar la forma.

  • El deporte y el Covid-19: hacer 20 minutos de ejercicio al día podría prevenir los cuadros graves

    El deporte y el Covid-19: hacer 20 minutos de ejercicio al día podría prevenir los cuadros graves

  • Por qué las consecuencias de llevar una vida sedentaria son "comparables con las de fumar"

    Diversos científicos que han estudiado los efectos del sedentarismo en la salud advierten que no hacer al menos dos horas y media de actividad a la semana es un factor de riesgo tan importante como el cigarrillo, algo que preocupa particulamente en los encierros por la pandemia.

  • Yoga terapéutico, una alternativa para aliviar secuelas de la covid-19

    Guadalajara (México), 29 mar (EFE).- Jesús Montes se contagió de la covid-19 hace cuatro meses y aún sufre numerosos estragos de la enfermedad. Desesperado por la falta de respuesta de los médicos, comenzó a practicar yoga terapéutico para disminuir las secuelas de la mano de una organización de Guadalajara, oeste de México.

  • Cómo beneficia el ejercicio a los cerebros envejecidos

    El ejercicio puede cambiar la manera en que porciones cruciales de nuestro cerebro se comunican a medida que envejecemos, pues mejora algunos aspectos del razonamiento y la memoria, segun afirma un nuevo y fascinante estudio sobre el cerebro envejecido y el ejercicio aerobico.

  • ¿Ejercicio o dieta? Lo que nos dice un estudio sobre el aumento de peso en los niños de la Amazonía

    Según un nuevo y fascinante estudio sobre niños en Ecuador, cuando los niños aumentan de peso, es más probable que la causa sea comer demasiado y no tanto la falta de actividad. El estudio comparó los estilos de vida, las dietas y la composición corporal de los niños amazónicos que viven en comunidades rurales que se alimentan de la recolección con los de otros niños indígenas que viven en ciudades cercanas, y los resultados inciden en las crecientes tasas de obesidad tanto en infantes como en adultos en todo el mundo.

  • Opinión: Adiós al culto de SoulCycle

    DESDE LAS PERSONAS QUE SE SALTAN LA FILA DE LA VACUNA HASTA EL RACISMO DESCARADO, ALGUNAS REVELACIONES ESTÁN EXPONIENDO LA OSCURIDAD QUE ESCONDE EL FRENESÍ CULTURAL DE LA APTITUD FÍSICA. Durante años, me resistí a SoulCycle, la popular cadena de ciclismo en interiores. Mi última experiencia con el ciclismo en interiores había sido en la década de 1990, cuando lo llamábamos “spinning”, y mis recuerdos más vívidos eran los moretones causados por el asiento de la bicicleta y un instructor que parecía haber olvidado quitarse el disfraz de Halloween de Lance Armstrong. Sin embargo, en 2011, estaba demasiado embarazada para correr o bailar. Un día, una amiga que trabajaba en Soul, como lo llamaban los acólitos, me invitó. La clase parecía menos una mañana en el gimnasio y más una noche en la ciudad: la música potente, el movimiento sincronizado y la penumbra ofrecían una sensación de seguridad y la emoción de pertenecer a un grupo de gente guapa. La experiencia fue orquestada por la instructora, un título que no hace justicia a la radiante mujer que pronunciaba frases inspiradoras desde su propia bicicleta encima de un escenario iluminado por velas. No la conocía, pero, después de 45 minutos, quería abrazarla. Quizá quería ser ella. “Lo hiciste genial, Natalia”, me dijo. Agendé otra clase. El ritual se volvió embriagador. Pero el mismo ambiente que vuelve tan tentadoras estas experiencias puede tener un lado oscuro. Los populares instructores de SoulCycle han enfrentado acusaciones recientes de acoso sexual, racismo, gordofobia y misantropía en general. Los han acusado de obligar a los ciclistas a que les practiquen sexo oral, de llamar “tía Jemima” a una ciclista negra que llevaba un pañuelo en la cabeza y de lanzar fruta a los empleados en medio de un ataque de ira. La semana pasada, una de los instructores más famosos de SoulCycle cometió el pecado capital de la era COVID-19: saltarse la fila de la vacuna y publicarlo en Instagram, ya que afirmó que era elegible como una “educadora” que atendía la “salud y el bienestar” de su comunidad. (Se disculpó). El hecho de que las marcas fundadas en la “inspiración”, la “autenticidad” y el “bienestar” puedan fomentar un comportamiento tan poco saludable demuestra lo fácil que es explotar nuestro instinto de conferir positividad a la búsqueda de la salud y a las personas que nos ayudan a conseguirla. Estas acusaciones ponen bajo la lupa a la industria, desde Bikram Yoga (un carismático líder fue acusado de acoso sexual y violación) hastaCrossFit (el director ejecutivo fue acusado de acoso sexual y de hacer comentarios racistas). Al igual que muchas instituciones comunitarias —los Niños Exploradores, las iglesias, los campus universitarios—, los espacios donde nos reunimos para sudar pueden sancionar el abuso con tanta facilidad como la inspiración. Lo he visto de primera mano, como estudiante y profesora de clases grupales de aptitud física. A principios de la década de los 2000, encontré una clase de entrenamiento físico que suplantaba las destructivas charlas sobre dietas con afirmaciones de fuerza y valentía, y reforzaba lo que me gustaba del ejercicio, aunque no pudiera articularlo con palabras. Aunque hoy en día suena trillado, en 2005 se sentía como una liberación. Después de un año de recorrer la ciudad de Nueva York para tomar múltiples clases al día de su fundador, obtuve la certificación de líder. Mis alumnos me preguntaban por qué era tan positiva y yo les decía que, como me había quedado fuera del deporte, dar clases de aptitud física —o como decimos ahora: “bienestar”— me hacía sentir invencible. No obstante, esa cultura tan absorbente me hacía reflexionar de vez en cuando, como cuando una joven delgada y de ojos muy abiertos me dijo que había dejado su psicoterapia: mi clase era todo lo que necesitaba. Vi de primera mano la transformación del papel que desempeñaba el ejercicio en la vida estadounidense. Como me dijo un empresario del sector de la aptitud física, después del 11 de Septiembre, una nueva oleada de empresas de “fitness” empezó a vender el “entrenamiento como bienestar”, con lo que llevaron la salud holística de la cultura jipi a la cultura dominante. El ejercicio había pasado de ser una rutina puramente física que podía ocupar unas cuantas horas a la semana a una actividad que lo abarcaba todo. Instructores mucho más populares que yo eran sus vanguardistas. Se convirtió en un lugar común describir a estas figuras como “líderes de culto”: se convirtieron en terapeutas, iconos de la moda, DJs, expertos en nutrición, maestros espirituales y símbolos sexuales. La motivación exagerada (“A IMPOSIBLE LE SOBRA LA ‘I’ Y LA ‘M’”), los precios elevados (¡42 dólares la clase!) y los fans obsesivos hicieron que las boutiques de aptitud física fueran motivo de burlas. Sin embargo, las clases seguían agotándose. Durante la pandemia, esas experiencias colectivas de ejercicio pueden parecer un vestigio, nuestro propio bar clandestino o salón de baile. Después de todo, casi el 60 por ciento de los estadounidenses que hacen ejercicio en casa dicen que nunca volverán al gimnasio. Y eso no tiene en cuenta el “fitness” de boutique, donde la intimidad sudorosa y visible de las clases abarrotadas —un recuerdo que me hace sentir nostálgica y a la vez buscar mi cubrebocas— es, en parte, el objetivo. Pero incluso ahora que muchos estudios están cerrados, la avidez por instructores cuya incandescencia puede hacer llorar a los usuarios y, a la vez, convertirlos en superhéroes sigue estando muy presente. Gracias a las intensas conexiones que cultivan estos instructores, desde que comenzó la pandemia los estudiantes los han seguido en línea y en los estacionamientos, a veces incluso se han unido a manifestaciones contra el confinamiento. Peloton, la plataforma digital de aptitud física en casa, ha florecido en el último año en parte gracias a sus instructores extravagantes, que atienden a cientos de miles de personas, incluido el presidente de Estados Unidos. Y varios otrosinstructores de “fitness” a distancia han alcanzado el estrellato durante la pandemia. Este fenómeno no va a desaparecer, por lo que tenemos la responsabilidad de entenderlo. Para una clientela acomodada que trabaja en oficinas reguladas por departamentos de recursos humanos y se mueve en círculos sociales regidos por una educada contención, las clases de ejercicio pueden ser tanto una emocionante transgresión de esta disciplinada sensibilidad como una extensión de la misma. Si no, ¿por qué no pagar para que te rocíen con agua en el clímax de un intenso circuito en bicicleta que no te lleva a ninguna parte, para sudar bajo las luces rojas de un campo de entrenamiento inspirado en un burdel o para que un exconvicto te guíe con rudeza durante un “entrenamiento de prisión”? He experimentado todos estos entornos. Por lo general, me han parecido más interesantes, desde el punto de vista antropológico, que ofensivos. Pero la dinámica propicia el cruce de límites. Después de una sesión, le envié un mensaje a un amigo diciendo que, sin quererlo, me habían dado “un baile erótico en la clase de ‘spinning’”. Incluso en el gimnasio, donde las restricciones habituales a la hora de halagar y tocar los cuerpos de los demás pueden ser más relajadas, me sorprendió que el instructor hiciera un baile sugerente sobre mi manubrio. Sin embargo, el salón lleno de ciclistas rio a gritos con aparente deleite. Me recompuse y simplemente no volví. Pero cuando el telón de fondo de este tipo de comportamientos ya no es el ámbito insular de un estudio repleto de admiradores, sino una industria que se enfrenta a graves acusaciones de abuso, esta interacción se siente diferente. La mayoría de los instructores manejan su poder de forma responsable y un instructor que entienda que su propósito es algo más que ayudar a sus alumnos a ponerse un par de pantalones ajustados puede cambiar vidas de manera positiva. Pero esa función expansiva no ha ido acompañada de una certificación más rigurosa, códigos de conducta ni mucha reflexión. (Ni remuneración: muchos de los más de 300.000 instructores de aptitud física son miembros del precariado, que apenas empiezan a organizarse). Con algunas excepciones, los instructores que aspiran a esa celebridad y las empresas que se benefician de ella no han hecho más que alimentar los cultos a la personalidad en lugar de cuestionarlos. A menos que cambiemos esta situación, nuestra creciente industria del “fitness” y la cultura que refleja seguirán siendo tan capaces de perpetuar daños como de promover la salud. This article originally appeared in The New York Times. © 2021 The New York Times Company

  • Pandemia de coronavirus: 3 formas de moverte más mientras trabajas desde tu casa

    La pandemia ha forzado a muchas personas a trabajar desde casa. Eso no sólo aumenta el aislamiento sino que nos hace más sedentarios, en detrimento de nuestra salud. Aquí hay unos consejos para reincorporar la actividad a tus días.

  • Once minutos de ejercicio al día pueden ayudar a contrarrestar los efectos de sentarse

    Caminar por lo menos once minutos al día podría reducir las consecuencias indeseables para la salud de estar sentado durante horas y horas, según un estudio nuevo y útil sobre las maneras en que tanto la inactividad como el ejercicio influyen en los años que vivimos.

  • Esta es la actividad física que necesitas para mantenerte saludable, según la OMS

    Practicar unas cinco horas de ejercicio físico a la semana puede prevenir enfermedades y evitar cinco millones de muertes anuales en el planeta.

  • Koeman pide más protección para los futbolistas tras dar descanso a Messi

    BARCELONA, 23 nov (Reuters) - El entrenador del Fútbol Club Barcelona, Ronald Koeman, se ha unido a otros entrenadores al arremeter contra el apretado calendario futbolístico europeo tras decidir dar descanso a Lionel Messi para el partido de Liga de Campeones del martes contra el Dinamo de Kiev.El Barça perdió a Gerard Piqué y Sergi Roberto por lesiones graves en la derrota del sábado por 1 a 0 ante el Atlético de Madrid, lo que deja al equipo con solo tres defensas para el viaje a Ucrania.

  • Cazando ofertas: Los mejores productos para ejercitarte desde casa

    Si eres de los que se ejercita en casa, no puedes dejar pasar las ofertas de Amazon

  • Hipertensión y algo más: ¿qué otras enfermedades se pueden prevenir haciendo ejercicio?

    Hipertensión y algo más: ¿qué otras enfermedades se pueden prevenir haciendo ejercicio?

  • Yoga, la respuesta india al confinamiento

    Nueva Delhi, 21 jun (EFE)-. En medio de las medidas de confinamiento que mantienen aislado a medio mundo, la India ha promocionado como nunca antes la disciplina milenaria del yoga, subrayando los beneficios físicos y espirituales de esta práctica.

  • Coronavirus en la Argentina: apps de meditación y clases virtuales de yoga, una de las recetas contra el estrés en cuarentena

    Cada vez que termina de trabajar desde su casa, a las 18, Teresa Murad, de 25 años, camina hacia la habitación contigua y apaga las luces. Enciende una lámpara con luz tenue. A veces, prende alguna vela aromática para crear un ambiente distinto. Ya está lista para empezar con su clase de yoga, a través de una app que se descargó en el celular. Se llama DownDog, y le permite personalizar hasta el último detalle de su práctica.Frente al aislamiento obligatorio para frenar la propagación del coronavirus , actividades como el yoga y la meditación cobraron un nuevo impulso entre los argentinos, tanto a través de apps para el teléfono celular como de clases virtuales. Aunque algunos ya realizaban estas prácticas vinculadas a la relajación y a la introspección desde antes de la cuarentena, muchos las descubrieron por primera vez en este contexto. Para los especialistas, el fenómeno se debe a una búsqueda de bienestar en medio de la incertidumbre y la angustia que genera la situación actual."La app me la recomendó mi prima. Me la bajé cuando arrancó la cuarentena y no podía seguir yendo a las clases de yoga que hacía en el gimnasio. Está muy buena porque podés personalizar la clase. Podés decidir qué tipo de yoga querés, si más dinámico, más lento, con más posturas o menos. Elegís cuánto tiempo querés que dure la clase, si querés que te hable una mujer o un hombre y en qué idioma. También podés poner música de fondo", explicó Murad, que trabaja en una consultora internacional. "El yoga me 'desestresa' y desconecta de todo", agregó.El yoga me desestresa y desconecta de todoTeresa Murad, de 25 añosAgustina Rücker, una joven estudiante de arquitectura de 20 años, también empezó a usar la app DownDog. Poco antes de la cuarentena tomó sus primeras clases de yoga, que continúa realizando de manera regular con su profesora a través de Zoom. Además, incursionó en la meditación. "El tiempo me sobraba y me pareció una muy buena oportunidad para invertirlo en esto. Rápidamente empecé a notar cambios en mi estado de ánimo, más energía, mejoras en mi flexibilidad y sobretodo una fuerte conexión conmigo misma. También me ayuda a relajarme y a concentrarme en el momento presente, que es muy bueno en momentos de angustia o de incertidumbre como los que estamos viviendo", afirmó.Para muchos, el yoga y la meditación son una manera de lidiar con la ansiedad, la angustia y la incertidumbre que causa la cuarentena. Ese es el caso de Laura Moses, de 25 años. Empezó a tomar clases de yoga online en el Centro Cultural Recoleta, se descargó la aplicación Headspace para meditar, y también escucha un podcast con meditaciones guiadas en Spotify. Nunca antes había hecho yoga o meditación. Se lo recomendó una amiga y su psicóloga.La meditación me ayuda a relajarme y a concentrarme en el momento presente, que es muy bueno en momentos de angustia o de incertidumbre como los que estamos viviendoAgustina Rücker, 20 años"La meditación a mí me ayudó un montón con la ansiedad. La descubrí en cuarentena. Me hace bien tanto física como mentalmente para lidiar con todo este contexto. Me ayuda a poder concentrarme mejor y a estar más tranquila. En mi casa antes no tenía tiempo para hacer yoga, o no me lo tomaba", afirmó.RespuestasPara los especialistas, el boom de las apps de meditación y las clases de yoga online se explica como una respuesta a la incertidumbre que genera este contexto. "En el mundo exterior hay una situación angustiante, que no sabemos hacia dónde nos conduce. La incertidumbre sobre el desarrollo de la realidad nacional e internacional, genera preocupación y ansiedad. Además, no se puede ir a los lugares convencionales de placer y esparcimiento. Todo esto conduce a un aumento de la espiritualidad y a una búsqueda del bienestar, sanamente hablando. Crece el mundo interior", apuntó Andrés Rascovsky, psicoanalista y expresidente de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA).En algunos casos, la meditación y el yoga llegan a través de las oficinas, como una herramienta para que sus empleados puedan despejarse después de la jornada laboral a virtual. Es el caso de Joaquín, de 22 años, que trabaja en una empresa que realiza auditorías contables. Su compañía le dio la posibilidad de acceder gratuitamente a una app de meditación paga. La usa siempre después de trabajar, con auriculares puestos y la luz apagada. "Sirve para relajarte, y sacar las tensiones. Es una manera de desconectarte. Te hace descansar la mente", sostuvo.Todo esto conduce a un aumento de la espiritualidad y a una búsqueda del bienestar, sanamente hablando. Crece el mundo interiorAndrés Rascovsky, psicoanalistaQuienes dan clases de yoga, mindfulness y meditación, notan que hay más personas que se sumaron a estas actividades a lo largo de la cuarentena. Estefanía Santos, de 36 años, es profesora de yoga y dueña de Bodhi Club de Arte. Da clases online y participa de la Sangha del Buen Ayre, un grupo de meditación. "Noto que hay más participación y más concurrencia. Se sumaron un 20 o 30% más de alumnos a las meditaciones. También se sumó gente del interior. En las sesiones de meditación zen a través de Zoom a veces somos como 60 o 70 participantes. Cuando di clases abiertas de yoga por Instagram Live manejaba unos 40 alumnos", indicó Santos, quien destacó que estas prácticas "son una herramienta de autoconocimiento que nos permiten encontrar la armonía"."Siempre la meditación y el yoga son indispensables. Ahora con esta situación que genera incertidumbre, ansiedad, estrés, se necesita más que nunca. Te mantiene en un estado de equilibrio interno y ayuda a entender que esto que está sucediendo no depende de nuestras maniobras. La cuarentena nos invita a vivir en el presente. Confío en que muchos lo van a incorporar como un nuevo hábito", agregó Verónica Pires, instructora de yoga de 31 años y dueña del estudio Om Shanti en Lomas de Zamora.