El tomate: el arma secreta para reparar la piel del rostro y el cabello de forma natural

Adriana Terán
·6  min de lectura

Ya hace un tiempo que el tomate en la piel, triturado, en ruedas, en cubos y en mascarillas comerciales llama mucho la atención. Cada vez son más frecuentes las imágenes y videos que incluyen esta fruta como una alternativa rápida y accesible para conseguir una piel limpia y bonita.

Indagando sobre qué tanto hay de cierto y qué tanto de leyenda, encontramos, en primer lugar, las premisas fundamentales de todo tratamiento casero: los resultados de mascarillas y tratamientos naturales pueden ser notorios pero no duraderos, por la sencilla razón de que las moléculas de estos ingredientes son muy grandes para penetrar profundamente la piel o las fibras capilares, y es por eso que los laboratorios trabajan para lograr sintetizar sus propiedades y hacerlos mucho más efectivos. Sin embargo, como nos indica Dana Yegres, experta en cuidado capilar y maquilladora, estos tratamientos sí influyen positivamente en nuestro bienestar, porque nos permiten dedicarnos a nosotros mismos y prodigarnos cariño y cuidado. Eso siempre es bueno.

(Getty Creative)
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Por otro lado, como ya hemos mencionado, natural no quiere decir inocuo con lo cual es conveniente hacer pruebas antes de aplicarnos en el rostro ingredientes que nunca hemos usado, evitar exponernos al sol, siempre usar protector solar y, sobre todo, consultar con el especialista sobre nuestro tipo de piel y sus necesidades.

“¿Qué virtud tiene el tomate?”

Parece la letra de una canción que nos invita a conocer más de este delicioso y versátil alimento muy presente en la cocina latinoamericana y ahora, en las repisas del tocador.

Resulta que el tomate, entre otras cosas, es rico en vitaminas A, B, K, C y E, siendo estas dos últimas de gran relevancia por su función antioxidante, pero además, según un estudio de la Universidad de Murcia, publicado en Revista Española de Nutrición Humana y Dietética, contiene licopeno, un componente bioactivo -que le brinda su intenso color rojo- al que se le atribuye un efecto protector con efecto antiinflamatorio, previene el daño oxidativo de las moléculas e incluso de protección de la piel frente a daños de la radiación solar.

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El mismo estudio indica que los polifenoles presentes en el tomate tienen una posible función antiviral, antibacteriana, antiinflamatoria, antialérgica, entre otras, con lo cual no es descabellado concluir que su influencia en los tratamientos para la piel es realmente beneficiosa.

Asimismo, en la revista especializada Mejor con salud, atribuyen al tomate bondades cosméticas no solo para la piel sino también para el cabello y la salud en general. Pero vamos por partes, porque las virtudes de este ingrediente para nuestra belleza son variadas.

Para una piel saludable: tomate

Más allá de la incorporación del tomate en nuestra dieta, vale destacar que es un astringente natural que contribuye con el control de la grasa, con lo que resulta un eficiente ingrediente de mascarillas y tratamientos limpiadores, que previene la aparición de granos y puntos negros. Además su contenido en vitaminas A y C ayuda a controlar el pH de la piel. Además, sus nutrientes antioxidantes estimulan la renovación celular y la circulación sanguínea con lo cual podría sugerir que funciona para aliviar y calmar las rojeces del rostro.

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De esta manera, tomando las precauciones adecuadas como mantener utensilios y área de trabajo pulcra, podemos proceder a disfrutar del tomate en forma tópica a través de distintas mascarillas. Vale la pena destacar que al tener un alto contenido de vitamina C, lo mejor es usarlo en la noche cuando no hay ningún riesgo de exponerse al sol. Asimismo, muchas de las recetas disponibles en libros y medios digitales recomiendan el uso del limón, pero el ácido de esta fruta puede alterar el pH de la piel, con lo cual puedes obtener efectos adversos. El limón es uno de muchos ingrediente que no debes usar directamente en el rostro.

Para limpiar y prevenir la aparición de puntos negros, hay dos recetas básicas. La primera consiste en mezclar un tomate maduro con una cucharada de avena en la licuadora, se le puede añadir agua para hacerla cremosa y se aplica en el rostro limpio dejando actuar por 20 minutos. Se enjuaga y se culmina con el hidratante de costumbre. Puede usarse dos o tres veces por semana.

Otra mezcla con este mismo objetivo es la de un tomate maduro y una cucharadita de cúrcuma en polvo, siendo este ingrediente también un valioso aliado para la belleza.

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Para humectar, se recomienda la mezcla de un tomate maduro con dos cucharadas de leche de coco, se deja actuar por 20 minutos y se enjuaga con abundante agua fresca.

Como exfoliante suave, que incluso brinda un efecto radiante a la piel, se usan uno o dos tomates maduros con tres cucharadas de polvo de arroz, un ingrediente ideal para eliminar el exceso de grasa. Se extiende por las zonas a exfoliar con movimientos circulares sin presionar. Se deja actuar durante unos cinco minutos y se enjuaga. Luego se usa el hidratante y puede repetirse dos veces por semana.

Para activar la piel cansada, se mezcla media taza de jugo de tomate con dos cucharadas de miel. Se aplica en todo el rostro y se deja actuar por diez minutos. Con este objetivo también se pueden hacer unos cubos de hielo de tomate, que además están recomendados no solo para refrescar y disminuir la inflamación, sino también para mejorar los síntomas de las quemaduras solares. Para prepararlos se mezcla en la licuadora un tomate, cuatro cucharaditas de agua, media taza de agua de rosas y dos cucharaditas de miel. Se le pueden agregar algunas hojitas de menta y se lleva a la heladera por un mínimo de cuatro horas y se aplican directamente sobre la piel.

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Otros usos embellecedores

¡Para revitalizar el cabello maltratado también se usa tomate! Se deben mezclar dos tomates, medio aguacate y dos cucharadas de aceite de coco. Esta crema se aplica en el cabello húmedo separado en mechones y se deja actuar durante 20 minutos. Se enjuaga y puede repetirse semanalmente.

Un tomate triturado con dos cucharadas de glicerina líquida puede ayudar a suavizar y nutrir las manos resecas. Se aplica generosamente frotando las manos que deben permanecer con la mezcla durante 20 minutos. Se enjuaga y se puede repetir tres veces a la semana.

Como podemos notar son muchos los remedios caseros que pueden brindarnos un momento de placer consintiéndonos en busca de potenciar nuestra belleza y bienestar, pero recordemos que si se tiene piel sensible, con acné, dermatitis o cualquier otra condición de este tipo, lo más conveniente es visitar a un profesional para que pueda indicarnos lo que realmente necesitamos.

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